Santo Domingo. El educador y exaspirante presidencial Luis de León consideró que la ocupación militar extranjera en Haití provocará un desborde de las masas civiles haitianas que podrían buscar refugio en la frontera con República Dominicana, donde -advirtió- podría generarse una situación incontrolable o una estampida de grandes proporciones.
De León, líder de la Fuerza Boschista del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), afirmó que la paz en el país se encuentra «seriamente amenazada» por la presencia en Haití de tropas extranjeras y por el consecuente agravamiento de la crisis haitiana.
«Una situación así amenazaría eminentemente la estabilidad económica, la seguridad nacional y, sobre todo, el ambiente de paz que vive la República Dominicana. El ánimo que hay en Haití es que todas las masas civiles que no están en conflicto con las pandillas, y que huyen de la guerra, tienen la propensión de trasladarse hacia la República Dominicana cruzando la frontera», dijo.
«La comunidad internacional lo que busca realmente es que la población haitiana se vea compelida a cruzar la frontera dominico-haitiana porque no tiene otro destino, y en consecuencia, producir el viejo plan de la fusión entre ambos pueblos, creando un Estado binacional», añadió en un documento de prensa.
Aseguró que la irresponsabilidad de la comunidad internacional frente a la grave crisis de Haití, «ahora se agrava mucho más y produce un ambiente incendiario y violento para la necesaria estabilidad política y social de la República Dominicana».
La entrega de la soberanía
Asimismo, sostuvo que el Gobierno está violando la Constitución al entregarle la República Dominicana a la comunidad internacional para tales fines. «Aunque el país no tiene tropas en Haití, está poniendo al servicio de la comunidad internacional el territorio dominicano con sus aeropuertos, hospitales y zona fronteriza».
«El presidente Abinader ha entregado el país, como cabeza de playa, para que estas tropas extranjeras de El Salvador y otros países utilicen nuestros aeropuertos, hospitales y la zona fronteriza. Esto es altamente peligroso para la paz dominicana, en virtud de que nuestro país hizo su independencia separándose de Haití y libró numerosas batallas para echar a andar como país independiente a partir del 27 de febrero de 1844; y desde esos anales históricos se ha generado una enemistad dominico-haitiana que se ha fortalecido a partir de Trujillo», declaró.
Ante esa situación, hizo un llamado a la oposición política a reflexionar profundamente sobre lo que está pasando, destacando los riesgos que corre la paz dominicana.
«Todo esto tiene que convocar a la oposición política, a la familia dominicana y a todos los sectores nacionales, para producir una gran respuesta ante la debilidad y la impotencia del Gobierno dominicano, enfrentando la complicidad de esta gobernanza con la comunidad internacional y con las potencias extranjeras, que en el fondo no procuran la solución de la crisis de Haití, sino fusionar ambos países», manifestó.
De León, alto dirigente del PLD, comentó que nunca como ahora la República Dominicana había presentado una posición tan débil en desmedro de su soberanía, su Constitución y su paz dominicana, «al permitir que su territorio sea utilizado como cabeza de playa para la ocupación extranjera de Haití«.
Así también, consideró que «el Gobierno dominicano echa por la borda la lucha y el pensamiento de Juan Pablo Duarte y los trinitarios, y además pisotea la visión futurista del profesor Juan Bosch en relación a lo que representaba Haití para la República Dominicana y al cuidado que debía tener nuestra nación en su trato con Haití«.

