Santa Lucía. La Organización de Estados del Caribe Oriental puso en marcha un proceso regional orientado a la restauración y gestión sostenible de ecosistemas costeros, con el lanzamiento del Proyecto de Ecosistemas Resilientes mediante la Restauración de Manglares (REMAR), una iniciativa que articula cooperación internacional, acción comunitaria y fortalecimiento institucional.
El programa, desarrollado en colaboración con la Agencia Francesa de Desarrollo y el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial, fue presentado oficialmente el 11 de abril de 2026 durante una ceremonia virtual, marcando el inicio de una estrategia de cinco años con un presupuesto de 5,5 millones de euros.
Este proceso contempla la restauración de manglares y la gestión a largo plazo de estos ecosistemas en cinco territorios de la OECS: Granada, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Martinica y Guadalupe. La iniciativa busca responder a los desafíos que enfrentan estos ecosistemas, considerados fundamentales por su capacidad para proteger las costas, sostener la biodiversidad, mejorar la calidad del agua y capturar carbono.
De acuerdo a un comunicado, el proceso impulsado por la OECS se estructura en tres pilares estratégicos: la restauración comunitaria de manglares degradados, el fortalecimiento del conocimiento científico y el intercambio de datos, y el desarrollo de capacidades institucionales para la conservación y gestión de estos entornos.
A nivel regional, la Comisión de la OECS asumirá la coordinación de la implementación, promoviendo el intercambio de conocimientos y la creación de una red regional de manglares y bosques pantanosos. En el ámbito local, el proceso se desarrollará con la participación directa de administradores de sitios y comunidades, quienes liderarán la planificación y ejecución de acciones basadas en evaluaciones ecológicas y socioeconómicas adaptadas a cada territorio.
Ecosistemas saludables
Durante el lanzamiento, el director general de la OECS, Didacus Jules, definió REMAR como una inversión estratégica que integra cooperación regional, participación local y alianzas internacionales, destacando su valor como modelo para aprender, adaptarse y ampliar soluciones en el Caribe.
En la misma línea, Domenico Ditaranto, jefe adjunto de misión de la Embajada de Francia ante los Estados del Caribe Oriental, subrayó que el proyecto representa un ejemplo de cooperación regional relevante, al tiempo que reafirma el compromiso de Francia con el desarrollo sostenible. Por su parte, Quentin Lajus resaltó la necesidad de respuestas coordinadas frente a desafíos compartidos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la vulnerabilidad costera.
El proceso también busca generar beneficios a largo plazo, incluyendo ecosistemas más saludables, mejores medios de vida, mayor fortalecimiento comunitario y una mejor coordinación de políticas regionales para la protección de los manglares.
Con REMAR, la OECS y sus socios consolidan un modelo de acción basado en soluciones naturales, cooperación regional y participación comunitaria, orientado a construir un Caribe más resiliente, conectado y sostenible.

