Sociedad civil y medios de comunicación en defensa del Jardín Botánico

Por: Redacción Mirador Central

En varios procesos electorales, en nuestro país ha ocurrido que los partidos políticos les piden la mano a los ciudadanos dominicanos y nosotros, tan gentiles como siempre, les damos el brazo completo.

Ocurrió en el año 1998, tras la muerte de José Francisco Peña Gómez, máximo líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en lo que se llamó un voto póstumo. En ese proceso el partido obtuvo 24 senadores de los 30 que tenía el Congreso Nacional.

En otro proceso electoral, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) arrasó en el Congreso en el año 2006 obteniendo una mayoría congresual gracias al trabajo del presidente Leonel Fernández, quien fue electo en el año 2004.

La fuerza ciudadana se puso en evidencia

Nueva vez se repitió la historia, y en las elecciones Presidenciales y Congresuales del 2024, el novel Partido Revolucionario Moderno obtuvo la mayoría congresual al punto de que el otrora poderoso PLD no sacó un senador.

Cada vez que ocurren estos fenómenos, que un partido político recibe todo el apoyo ciudadano en unas elecciones, al punto de dejar sin representación válida a las demás organizaciones políticas, se le entrega un cheque en blanco para que haga y deshaga, pues no hay oposición válida que frene o obstaculice las medidas no apropiadas que una organización en el poder adopte.

Se pierde el llamado balance en el poder y lo que puede suceder es que en apariencia se consensúe con las fuerzas minoritarias, pero bien sabemos que solo se trata de una pose.

Cuando una organización política obtiene todo el poder gubernamental, es propicio que estructuras de la sociedad civil, medios de comunicación y líderes verdaderos asuman el papel de contrapeso social para denunciar desmanes en el ejercicio del poder. Por el bien del desarrollo institucional de la nación.

Recordemos el papel desempeñado por la marcha verde y las diversas entidades de la sociedad civil y ciudadanos que asumieron la denuncia social en la Plaza de la Bandera, aunque al final se demostró que algunos de estos tenían respaldo de organizaciones de la oposición política.

Luis Abinader gobierna este país prácticamente sin una oposición fuerte que cuestione y controle algunas de sus iniciativas, sobre todo en el Congreso Nacional, donde el pueblo le dio en 2024 a su partido, el PRM, la mayoría de senadores, diputados y alcaldes.

Cuando ocurre este fenómeno, de gobernar sin una oposición fuerte, el papel de contrapeso, de cuestionamiento de líderes de la sociedad civil y medios de comunicación es vital. Lo anterior quedó demostrado con la actual situación que ocurre con la posible intervención del Jardín Botánico.

Si el gobierno de Abinader puso freno a la intención de reducir el área de este pulmón de la ciudad para ampliar la avenida República de Colombia (el mandatario lo dejó claro este lunes en su encuentro con la prensa de La Semanal), fue por la decisiva participación de líderes sociales, ambientalistas y medios de comunicación que se opusieron a esta posibilidad.

A partir de este momento, es razonable esperar que estos sectores reflexionen sobre el papel que deben desempeñar para resguardar los sagrados intereses nacionales, ya que siempre podrán constituirse en muro de contención ante la voracidad de funcionarios y administradores públicos que van a los puestos a llenarse los bolsillos o gestionar inadecuadamente las instituciones puestas a su cargo.