Santo Domingo. El liderazgo político nacional, en un hecho sin precedentes en la historia política dominicana reciente, se ha unido al gobierno en un esfuerzo conjunto para impulsar acciones que ayuden al país a un adecuado y correcto manejo de la crisis haitiana.
Treinta agrupaciones políticas, incluyendo las mayoritarias, PLD, Fuerza del Pueblo y PRD, junto a prácticamente todas las organizaciones del sistema partidario, elaboraron una declaración donde exponen a la comunidad nacional e internacional su decidida voluntad de afrontar el tema político y migratorio haitiano junto al presidente Abinader, poniendo el interés nacional por encima del partidario.
La declaración fue dada a conocer en un encuentro realizado en el Salón Las Cariátides del Palacio Nacional con el presidente Luis Abinader, donde destacó que se ha logrado un documento unitario como país en relación con la situación haitiana, así como los retos y los riesgos para el país.
Manifestó que “ya no es solamente de Haití, ni de República Dominicana, sino un problema en términos migratorios y en términos de seguridad que está afectando a toda la región”, advirtió el jefe de Estado.
A continuación, reproducimos el texto íntegro de la declaración:
A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL
Ante la crisis que vive la vecina República de Haití, el liderazgo político de la República Dominicana, en una demostración de madurez, responsabilidad y unidad patriótica, más allá de diferencias políticas, partidarias e ideológicas, subordinando los intereses sectoriales y particulares al interés nacional, hemos aunado esfuerzos junto al gobierno con el objetivo de orientar acciones firmes para proteger nuestras fronteras, nuestra seguridad nacional y velar por el fiel cumplimiento de nuestras leyes migratorias.
Hoy Haití se encuentra sumida en una crisis multidimensional que afecta su gobernabilidad y se expresa en términos humanitarios, de seguridad ciudadana, económica, ambiental, institucional y política. Esto la ha llevado a una situación de colapso sistémico que repercute de manera peligrosa, no solo en la República Dominicana, sino en toda la región latinoamericana y caribeña, alcanzando territorio continental de países desarrollados y de Departamentos de Ultramar dependientes de estos.
Reclamamos a la comunidad internacional, en especial, a EE.UU., Francia, Canadá y la Unión Europea, y a todas las naciones democráticas de nuestra América, que asuman sin más dilaciones un esfuerzo de ayuda y colaboración serio y consecuente con el rescate de Haití. Nos identificamos plenamente con el planteamiento de política exterior asumido en forma decisiva por el Estado dominicano, haciéndose eco de un gran clamor nacional, de que no hay ni habrá en el futuro solución dominicana a los problemas de Haití.
Invitamos también al pueblo dominicano y a todos los sectores de la vida nacional, en esta crisis, a unirse a este esfuerzo colectivo de todo el liderazgo político de la nación. Como dijo nuestro insigne humanista Pedro Henríquez Ureña: “El ideal de civilización no es la unificación completa de todos los hombres y todos los países, sino la consideración de todas las diferencias dentro de una armonía”.
Finalmente, ratificamos la política de buena vecindad con el pueblo haitiano, basada en la no intervención y respeto mutuo de la soberanía, así como en la necesaria contribución que cada uno, desde su territorio, debe aportar a la seguridad de sus nacionales y a la preservación de los medios de vida, y de manera esencial a la dignidad humana como pilar fundamental de un Estado Social y Democrático de Derecho.

