Estados Unidos. La NASA lanzó con éxito este miércoles la misión Artemis II, marcando el inicio del primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años. El despegue se realizó a las 6:35 de la tarde (EDT) desde la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, impulsado por el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial), con cuatro astronautas a bordo de la nave Orion.
La misión, concebida como un vuelo de prueba, tiene una duración aproximada de 10 días y busca evaluar por primera vez los sistemas de soporte vital con tripulación en el programa Artemis. A bordo viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último representante de la Agencia Espacial Canadiense.
Misión abre el camino para futuras expediciones a la Luna y Marte
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, calificó el lanzamiento como un momento decisivo, destacando que la misión marca el regreso de la humanidad a la Luna tras más de medio siglo y abre un nuevo capítulo en la exploración lunar. Según indicó, Artemis II sienta las bases no solo para volver al satélite natural, sino para establecer una presencia duradera en su superficie y avanzar hacia futuras misiones a Marte, detalla un comunicado de la agencia estadounidense.
Tras alcanzar el espacio, la nave Orion desplegó sus paneles solares para abastecerse de energía, mientras la tripulación y los equipos en tierra iniciaron la verificación de los sistemas clave. Aproximadamente 49 minutos después del despegue, la etapa superior del cohete realizó una maniobra para colocar la nave en una órbita elíptica alrededor de la Tierra, con una posterior quema planificada que la llevará a una órbita terrestre alta, extendiéndose hasta unas 46,000 millas de distancia.
Durante esta fase, Orion, bautizada por la tripulación como “Integridad”, se separará del cohete para volar de manera autónoma. En paralelo, se desplegarán cuatro CubeSats desarrollados por organismos internacionales para investigaciones científicas y demostraciones tecnológicas.
Antes de dirigirse hacia la Luna, la nave permanecerá aproximadamente un día en órbita terrestre alta, donde los astronautas realizarán pruebas de pilotaje manual y continuarán evaluando los sistemas junto al Centro de Control de Misión en el Centro Espacial Johnson.
Si las condiciones son favorables, se ejecutará la maniobra de inyección translunar, un encendido de aproximadamente seis minutos que colocará a Orion en trayectoria hacia la Luna. El plan incluye un sobrevuelo programado para el 6 de abril, durante el cual la tripulación capturará imágenes y realizará observaciones de la superficie lunar, incluyendo zonas del lado oculto.
La misión
Tras completar el recorrido, la nave regresará a la Tierra, con un amerizaje previsto en el océano Pacífico. La misión también contempla investigaciones sobre salud humana en el espacio, cuyos resultados contribuirán a futuras expediciones.
El administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, subrayó que Artemis II es una misión de prueba clave dentro de una campaña más amplia, destinada a preparar el camino para nuevas misiones lunares y, eventualmente, el envío de astronautas a Marte.

