Santo Domingo Este. La construcción de la avenida Ecológica significó una bendición para los residentes de este municipio por el impacto que genera a nivel de movilidad, ahorro de combustible y, por tanto, de recursos económicos.
Sin embargo, esta alegría no es compartida totalmente por los vecinos de la calle 22, en el residencial Invi-Dorex (Hipódromo V Centenario), debido a que desde que caen “dos gotas de agua” la vía se convierte en una laguna.
El problema surgió con la construcción de la avenida Ecológica, debido a que, en su intersección con la avenida Hípica, los diseñadores del proyecto no establecieron de manera correcta los lugares donde construirían algunos imbornales. Este error provoca que las alcantarillas no hagan su trabajo de colectar el agua producida por las lluvias las cuales corren, como si se tratara de un río, hasta la calle 22.
La situación de los residentes de la calle 22 se tornó aún más dramática desde que Obras Públicas construyó un badén en la calle Los Farallones el cual, desde que se producen precipitaciones, acelera aún más la acumulación de agua en la calle 22.
Como solución a los problemas de inundación de la calle, los residentes del sector Invi-Dorex demandan de las autoridades del Ayuntamiento Santo Domingo Este y de Obras Públicas la construcción de imbornales en puntos clave donde verdaderamente recojan el agua pluvial, así como la limpieza de varios de estos que no funcionan por estar llenos de desperdicios.

