Carlos Pimentel envía carta al presidente y renuncia de Alianzas Público-Privadas; Finjus dice violaba ley

Por: Redacción Mirador Central

Santo Domingo. Carlos Pimentel, director ejecutivo de Alianzas Público-Privadas (DGAPP), presentó este lunes renuncia al cargo, un puesto al que fue designado recientemente por el presidente Luis Abinader y que había recibido la crítica de varios sectores.

Pese a su salida de la DGAPP, Pimentel mantendrá su rol como director de Contrataciones Públicas (DGCP), cargo que desempeña desde agosto de 2020.

En una carta dirigida al mandatario, fechada el 27 de octubre de 2024, Pimentel subrayó su compromiso inquebrantable con los valores de un Estado de derecho y con la misión de promover la eficiencia y transparencia en la administración de los recursos públicos.

“Esta decisión surge después de una profunda reflexión personal y profesional, convencido de que la medida adoptada responde a la búsqueda de vías y mecanismos para eficientizar el gasto público y fortalecer la coherencia institucional”, expresó Pimentel en su carta.

En sus palabras, su renuncia es una muestra de su adhesión a los valores de transparencia y servicio ciudadano, que han sido los pilares de su carrera en el ámbito público.

Finjus: designación viola la ley

La Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS) considera que la designación de Pimentel como director ejecutivo de Alianzas Público-Privadas, además de sus funciones como director general de Contrataciones Públicas, viola la ley y afecta sensiblemente la institucionalidad de la Administración Pública.

​El literal 6 del artículo 19 de la Ley núm. 47-20 de Alianzas Público-Privadas no da margen de interpretación al establecer que uno de los requisitos que debe cumplir el director ejecutivo de Alianzas Público-Privadas consiste en “no desempeñar ningún cargo o empleo de cualquier naturaleza con excepción de la actividad docente”.

​En consecuencia, de lo que se trata no es de si el señor Carlos Pimentel sólo recibirá una remuneración por las dos funciones, sino simplemente que la Ley 47-20 no permite que el director ejecutivo de Alianzas Público-Privadas desempeñe cualquier otra función de cualquier tipo que no sea la docencia.

​Más aún, la ley dispone que entre los seis miembros que integran el Consejo de Alianzas Público-Privadas incluye dos posiciones claves, que son el director general de Contrataciones Públicas, con voz y voto, y el director ejecutivo de Alianzas Público-Privadas, con voz, pero sin voto. Esto quiere decir que, de mantenerse esta doble designación, el señor Carlos Pimentel ostentará, a la vez, esas dos posiciones, algo evidentemente incompatible.