Con una “Cabalgata por la Patria” celebran el natalicio de Duarte y lanzan grito nacionalista

Por: Redacción Mirador Central

Santo Domingo. El Instituto Duartiano encabezó ayer una nueva edición de la “Cabalgata por la Patria” en la que volvió a llamar la atención sobre la enorme presencia de inmigrantes indocumentados de Haití, y exigió a la comunidad internacional que asuma el problema haitiano para que ese país se recupere y salga de su caos tradicional.

De esta manera, la institución, acompañada por un nutrido grupo de personalidades nacionalistas y organizaciones patrióticas, realizó en la Zona Colonial la actividad con la que celebró, por adelantado, el 210 aniversario del natalicio del patricio Juan Pablo Duarte.

En la “Cabalgata por la Patria”, el profesor universitario, presidente de la Fuerza Boschista y nacionalista, Luis de León, aprovechó la marcha para proponer una gran “cruzada nacional para que el país se empodere en defender la soberanía y la Constitución, de cara a la situación de Haití y su crisis humanitaria, violencia, desorden, incapacidad institucional”.

De León también propuso que se vuelva a impartir en las escuelas la desaparecida asignatura Moral y Cívica, para fomentar “la conciencia patria y el civismo, en defensa de la soberanía nacional y de los valores comunitarios y sociales, centrados en héroes anónimos que tienen las diferentes localidades”.

Como sembrador de virtudes cívicas y valores patrios, exaltó el Mes de la Patria que arranca cada 26 de enero con la fecha natalicia de Duarte (26 de enero), y sigue con el día de Mella (25 de febrero), la Independencia Nacional (27 de febrero) y el nacimiento de Francisco del Rosario Sánchez (9 de marzo). A estas fechas brillantes añade el 19 de marzo, día de la batalla de Azua y el 30 de marzo, día de la batalla de Santiago.

El profesor De León denunció ante el mundo que la comunidad internacional quiere sembrar la discordia violenta entre los pueblos dominicano y haitiano, y llamó a evitar un enfrentamiento entre dos naciones hermanas que pueden vivir separadas.

“Ellos allá y nosotros aquí”, concluyó Luis de León.