Ginebra. La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que promueve el uso de mapas que representen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes, una iniciativa impulsada por países africanos que busca corregir las distorsiones asociadas a la proyección de Mercator.
La propuesta fue adoptada con 164 votos a favor y uno en contra. Estados Unidos fue el único país que rechazó la resolución, al considerar la iniciativa parte de un “proyecto ideológico radical”. Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania se abstuvieron.
La resolución no prohíbe el uso de la proyección de Mercator ni establece una alternativa obligatoria. En cambio, exhorta a gobiernos, escuelas, organizaciones internacionales y empresas tecnológicas a emplear la proyección Equal Earth y otros mapas de áreas equivalentes cuando sea importante reflejar el tamaño relativo de los territorios.
También plantea que se enseñen las limitaciones que existen al representar un planeta esférico sobre una superficie plana.
La iniciativa coloca en el centro del debate las consecuencias que ha tenido durante generaciones el uso de un mapa creado en el siglo XVI para facilitar la navegación europea y que, debido a sus características, altera el tamaño visual de los territorios, especialmente aquellos ubicados lejos del ecuador.
“Los mapas moldean nuestra comprensión del mundo”, afirmó antes de la votación Robert Dussey, ministro de Asuntos Exteriores de Togo. “Guían la educación, alimentan la imaginación e influyen en las percepciones colectivas”.
Proyección de Mercator
La proyección de Mercator fue creada en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator para resolver un problema relacionado con la navegación marítima. Debido a que las líneas rectas del mapa corresponden a direcciones constantes de la brújula, los navegantes podían utilizarla para establecer sus rutas.
Sin embargo, esa capacidad para preservar la dirección implica distorsiones en la superficie: las masas terrestres aparecen cada vez más grandes a medida que se alejan del ecuador.
Uno de los ejemplos más notorios es Groenlandia, que en este tipo de mapas puede parecer aproximadamente del mismo tamaño que África, aunque el continente africano es unas 14 veces mayor. El norte de Europa y América del Norte también aparecen ampliados en comparación con las regiones ecuatoriales.
Pese a haber sido concebida originalmente para la navegación, la proyección de Mercator continúa utilizándose en materiales educativos, medios de comunicación, plataformas digitales y documentos oficiales.
La resolución sostiene que esas distorsiones han contribuido a la “minimización simbólica” de África y han perpetuado una visión desequilibrada del mundo.
Togo encabezó las negociaciones en representación del grupo africano, apoyándose en una campaña respaldada por la Unión Africana. El documento define la corrección de estas distorsiones como un acto de “justicia cognitiva y reparación de la memoria”.
Asimismo, destaca la proyección Equal Earth, desarrollada en 2018, como una alternativa que representa con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes.
Dussey aclaró que la iniciativa no busca condenar la proyección de Mercator, cuya utilidad para la navegación reconoció, ni imponer un único tipo de mapa.
“Un mapa justo no cambia la geografía del mundo, cambia la forma en que vemos el mundo”, afirmó.

