Nueva York. Jazz Chisholm Jr. salvó carreras con una defensa estelar y voló por las bases con el hit impulsor de Austin Wells para anotar la carrera de la diferencia, mientras los campeones defensores de la Liga Americana se negaban a que su temporada terminara, llevándose una victoria de 4-3 sobre los Medias Rojas en el Juego 2 el miércoles en el Yankee Stadium.
“Siempre lo damos todo, especialmente en los playoffs,” dijo Chisholm. “No quieres tener ningún espacio, ni darle nada de ventaja al otro equipo. Obviamente, creo que era un partido de ganar o morir”.
Con Chisholm saliendo con el pitcheo al estar el conteo en 3 y 2, Wells pegó una línea ante un cambio de Garrett Whitlock y la mandó hacia el jardín derecho, con la pelota cayendo justo al lado de la línea en zona buena. Chisholm pasó por las bases a toda velocidad, perdiendo su casco cerca de tercera y superando el tiro al receptor venezolano Carlos Narváez con un deslizamiento de cabeza. Fue cronometrado en 9.16 segundos de primera a home.
“Sentí que hice un swing decente a uno de sus mejores lanzamientos,” comentó Wells. “Teniendo a Jazz en primera, esperaba que se robara la base o hiciera algo. Cuando cayó [la pelota], solo esperaba darme la vuelta y verlo anotar.”
La habilidad atlética de Chisholm también marcó la diferencia en el terreno. Se juntó con el campocorto Anthony Volpe para hacer un elegante doble play en la tercera entrada, y luego salvó potencialmente dos carreras en el séptimo con una zambullida que desvió un sencillo de Masataka Yoshida, dándole al boricua Fernando Cruz otra oportunidad de salir del inning.
“Quiero asegurarme de que se mencione: Jazz nos salvó el juego, por completo,” aseguró Cruz.
Ben Rice, con dos carreras
Ben Rice, quien también vio el Juego 1 desde el dugout, aprovechó su primera oportunidad en postemporada, conectando un jonrón de dos carreras en el primer inning que encendió a los presentes y pronosticó una breve actuación para el abridor de Boston, el dominicano Brayan Bello.
“Poder marcar la pauta temprano para nosotros en el primer episodio y darnos una ventaja, sé que pude encender a los muchachos,” dijo Rice.
La ventaja se esfumó cuando Carlos Rodón permitió un sencillo remolcador de dos anotaciones de Trevor Story en el tercero, pero Nueva York volvió a ponerse arriba en el quinto. Trent Grisham negoció una base por bolas, avanzó con un lanzamiento descontrolado y anotó cuando Judge mandó un elevado al jardín izquierdo que Jarren Durán trató de tomar lanzándose sin éxito para un hit impulsor.
Story respondió otra vez en el sexto, devolviendo una recta en 2-0 de Rodón hacia las gradas entre el jardín izquierdo y el central. Una noche después de recibir críticas por retirar a Max Fried en la séptima entrada, el mánager de los Yankees, Aaron Boone, visitó a su abridor después de una base por bolas con cuatro lanzamientos a Alex Bregman, con la mirada puesta en el bullpen.
“Yo estaba como, ‘Muy bien, aquí está mi oportunidad. Tengo que ser bastante directo con esto’”, detalló Rodón. “Así que le dije: ‘Me quedo’”.
Boone quedó convencido. Con eso, Rodón se serenó, saliendo con un elevado para el primer out y un rodado para doble play. Hubo más problemas en el séptimo, cuando Rodón dio un boleto, tiró un wildp pitch y dio un pelotazo, pero Cruz extinguió el fuego.
Cruz señaló al cielo después de dominar a Story con un largo elevado que puso fin al inning, desatando un rugido que Chisholm comparó con Simba de “El Rey León.”
En tres encuentros de otoño desde el jonrón de Boone que ganó el banderín en el 2003, los Medias Rojas se han llevado la mejor parte: la SCLA del 2004, la SDLA del 2018 y el Juego del Comodín del 2021. Los Yankees creen que esta vez puede ser diferente.
“Es ganar o irnos a casa”, sentenció Chisholm. “Y todo se trata de ganar”. (MLB)

