Víctor Manuel Rocha es condenado a 15 años de prisión acusado de realizar infiltraciones en gobierno de EE.UU.

Por: Redacción Mirador Central

Víctor Manuel Rocha, ex diplomático estadounidense, ha sido condenado a 15 años de prisión tras admitir haber actuado como agente de Cuba, en lo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha calificado como una de las infiltraciones de mayor alcance y más duraderas en el país.

Según los fiscales estadounidenses, Rocha apoyó en secreto al gobernante Partido Comunista de Cuba y ayudó a reunir información de inteligencia del país contra Washington durante más de cuatro décadas, incluso durante una carrera de 20 años en el Departamento de Estado de Estados Unidos.

«La declaración de hoy pone fin a más de cuatro décadas de traición y engaño por parte del señor Rocha», dijo el viernes David Newman, alto funcionario de seguridad nacional del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en una conferencia de prensa en Miami.

“Durante la mayor parte de su vida, el señor Rocha vivió una mentira”.

Rocha, de 73 años, fue arrestado en diciembre de 2023 en su casa de Miami acusado de haber participado en “actividades clandestinas” para Cuba desde al menos 1981, cuando comenzó su carrera como diplomático estadounidense.

Fue acusado de reunirse con agentes de inteligencia cubanos y de falsificar información a funcionarios del gobierno estadounidense sobre sus contactos.

Un agente encubierto del FBI se hizo pasar por representante de la Dirección General de Inteligencia de Cuba y se reunió repetidamente con Rocha en 2022 y 2023. Ante este agente, Rocha admitió sus décadas de trabajo para Cuba, según un documento judicial. El agente se hacía llamar “Miguel” y quedó registrada la confesión de Rocha.

Rocha elogió al fallecido líder cubano Fidel Castro y se jactó de su servicio durante más de 40 años como topo cubano en el corazón de los círculos de política exterior de Estados Unidos, dijeron los fiscales en registros judiciales.

Relaciones entre EE.UU. y Cuba

Washington y La Habana han tenido relaciones tensas durante más de 60 años desde que Castro y su equipo de revolucionarios armados derrocaron una dictadura respaldada por Estados Unidos.

El gobierno de Estados Unidos intentó derrocar a Castro después de esto en lo que se llamó la invasión de Bahía de Cochinos y mediante múltiples intentos de asesinato durante las décadas siguientes.

En 1962, Cuba también permitió que la Unión Soviética instalara en secreto misiles nucleares, que fueron detectados por la vigilancia estadounidense. Esta crisis de los misiles cubanos provocó 13 días de tensión, llevando a Estados Unidos y la URSS al borde de una guerra nuclear.

Mientras que el expresidente estadounidense Barack Obama tomó medidas para aliviar las tensiones con Cuba, el expresidente estadounidense Donald Trump revirtió varias de las medidas de Obama, prohibiendo a los estadounidenses viajar a Cuba e imponiendo sanciones comerciales en la isla.

El actual presidente estadounidense, Joe Biden, ha levantado algunas de las sanciones de la era Trump a Cuba, pero muchas siguen vigentes, estrangulando la economía del país.

Además, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado –en más de 30 ocasiones– resoluciones casi por unanimidad, condenando el embargo estadounidense a Cuba. Sin embargo, cualquier acción significativa de la ONU contra el embargo requiere la aprobación del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos tiene derecho de veto. (Al Jazeera)