Santo Domingo. En el acto de clausura del Congreso Mundial de Derecho 2025, Sonia Sotomayor, jueza asociada de la Corte Suprema de los Estados Unidos, recibió el World Peace & Liberty Award (en español Premio Mundial de la Paz y la Libertad).
Tras recibir el reconocimiento, Sotomayor, visiblemente emocionada y entre lágrimas expresó el gran honor que representa para ella este premio y agradeció haberlo recibido en «esta isla tan hermosa como República Dominicana. El día de hoy comparto este premio con todos ustedes. Todos somos defensores del Estado de derecho».
También, se otorgó la medalla de honor a William M. Treanor, vicepresidente ejecutivo de la Universidad de Georgetown y Decano del Centro de Derecho de Georgetown. Además, a Lin y Alexia Rogers, patronos de la World Law Foundation.
Como parte del evento fue presentado el proyecto “Justice for Children”, the Global Lawyers’ Network for Children, una iniciativa de la World Jurist Association, por Bhuwan Ribhu, de la India, presidente de Just Rights for Children. Mientras que el proyecto “500 Años” de la Escuela de Salamanca, una iniciativa de la Fundación Tatiana y la World Jurist Association, estuvo a cargo de Teodoro Sánchez-Ávila Sánchez- Migallón, de España, presidente de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.
Asistieron al acto, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos y el de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco; de la Suprema Corte de Justicia de la República Dominicana, Luis Henry Molina, y del Tribunal Constitucional de la República Dominicana, Napoleón Estévez Lavandier.
También, el presidente del comité local World Law Congress y ministro de Trabajo, Eddy Olivares; la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso; el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Editrudis Beltrán; el canciller de la Universidad del Caribe, José Alejandro Aybar; el defensor del pueblo, Pablo Ulloa, y el expresidente de República Dominicana, Leonel Fernández, así como el de México, Felipe Calderón.
Raíces puertorriqueñas
Nacida el 25 de junio de 1954 en Nueva York, Sonia Sotomayor proviene de una familia puertorriqueña que emigró a Estados Unidos en busca de una vida mejor. Creció en el Bronx, un barrio marcado por bajos recursos y altas tasas de pobreza, donde convivían diversas comunidades inmigrantes, entre ellas, una fuerte presencia de puertorriqueños, dominicanos y otros latinos. Esta realidad social le permitió adquirir una comprensión profunda de las desigualdades económicas, raciales y sociales que enfrentan estas comunidades, particularmente en ámbitos como la educación, la salud y la justicia.
Sotomayor representa un símbolo de superación, diversidad y compromiso social en el sistema judicial estadounidense. Desde sus primeros pasos en un barrio el Bronx, enfrentando desafíos económicos y sociales, hasta su ascenso en 2009 a la Corte Suprema, su historia refleja la lucha constante por la igualdad, la justicia y la inclusión de las comunidades latinas en un sistema mayoritariamente dominado por blancos.
Su llegada a la Corte Suprema constituyó un hito en la historia del país, no solo por ser la primera mujer hispana en ocupar ese cargo, sino también por abrir un espacio para la diversidad en la justicia federal. Este avance ha sido considerado una victoria para las comunidades latinoamericanas y, en especial, para la comunidad dominicana, que en las calles de El Bronx y otras zonas de Nueva York ve en ella un referente y ejemplo de logro.

