República Dominicana liderará la Cepal hasta 2028 en medio de grandes transformaciones regionales

Por: Redacción Mirador Central

Santiago de los Caballeros. La República Dominicana asumió formalmente la presidencia de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) hasta 2028, con la inauguración de su Cuadragésimo Primer Período de Sesiones y el inicio de los trabajos bajo la conducción del ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, en Santiago de los Caballeros.

Tras la ceremonia inaugural, el canciller Bisonó presidió los trabajos del período de sesiones y, al comentar el primer documento de posición de la CEPAL, titulado “Gestión de las transformaciones en una era de rupturas”, destacó que República Dominicana recibe esta responsabilidad en un momento especialmente significativo, caracterizado por profundas transformaciones económicas, tecnológicas y geopolíticas que demandan respuestas conjuntas de los países de la región.

“Creo que tenemos una oportunidad: hacer de este período una etapa en la que avancemos del diagnóstico a la implementación y de las grandes aspiraciones a experiencias concretas que podamos medir, compartir y replicar”, expresó el canciller.

Bisonó abogó por fortalecer las capacidades de los países e identificar espacios concretos en los que la cooperación regional pueda traducirse en resultados.

“Durante años hemos dedicado enormes esfuerzos a identificar nuestros desafíos. El siguiente paso es preguntarnos con la misma profundidad cómo transformamos, cómo convertimos una buena política en resultados y cómo construimos los acuerdos que permitan sostenerla”, afirmó.

Diplomacia económica

El canciller resaltó el reconocimiento que hace el documento al Gabinete de Transformación Digital de la República Dominicana como una experiencia de referencia por su capacidad para articular decisión política, rectoría e implementación. En ese sentido, manifestó la disposición del país de compartir esa experiencia con otras naciones de la región.

Abordó también el papel de la diplomacia económica, al señalar que su alcance trasciende la promoción de exportaciones y el acompañamiento de las negociaciones comerciales. Explicó que esta implica comprender las cadenas de valor, anticipar cambios en el entorno internacional, conectar al sector público con el privado e identificar nuevas oportunidades para los países.

Con esta nueva responsabilidad, el país sucede a Perú en la presidencia del organismo regional de las Naciones Unidas y asume el compromiso de contribuir al fortalecimiento del diálogo entre los Estados miembros, promover la cooperación y dar seguimiento a las prioridades acordadas para impulsar el desarrollo de América Latina y el Caribe.