El presidente electo de Irán, Masoud Pezeshkian, prometió servir a todos los iraníes en su primer discurso público después de ser declarado ganador de una segunda vuelta electoral contra su rival de línea dura Saeed Jalili.
Hablando desde la capital iraní, Teherán, el sábado, Pezeshkian dijo que su victoria “marcará el comienzo de un nuevo capítulo” para el país.
“Nos espera una gran prueba, una prueba de dificultades y desafíos, simplemente para proporcionar una vida próspera a nuestro pueblo”, dijo durante unas breves declaraciones en el mausoleo del difunto Ayatolá Ruhollah Khomeini.
Pezeshkian también elogió la participación relativamente alta en las elecciones del viernes y prometió escuchar las voces del pueblo iraní y «cumplir todas las promesas» que hizo.
Considerado un candidato centrista y reformista, Pezeshkian obtuvo casi 16,4 millones de los más de 30 millones de votos emitidos, por delante de Jalili, que recibió unos 13,5 millones, según el recuento oficial.
«Al obtener la mayoría de los votos emitidos el viernes, Pezeshkian se ha convertido en el próximo presidente de Irán», dijo el Ministerio del Interior en un comunicado.
Poco después del anuncio, Jalili admitió la derrota y dijo que cualquiera elegido por el pueblo debe ser respetado.
“No sólo hay que respetarlo, sino que ahora debemos usar toda nuestra fuerza y ayudarlo a seguir adelante con fuerza”, dijo a la televisión estatal.
Hubo escenas de celebración después de que se declararon los resultados, con pequeños grupos de partidarios de Pezeshkian saliendo a las calles.
El presidente ruso, Vladimir Putin, estuvo entre varios líderes mundiales que felicitaron a Pezeshkian, pero los líderes occidentales aún no respondieron. (DW)
Al tercer intento
El médico ya intentó hacerse con la presidencia en 2013 y 2021. La primera vez se retiró para respaldar a otro aspirante y en la segunda fue descalificado por el Consejo de Guardianes, un organismo formado por 12 clérigos y juristas que decide quién puede competir por cargos de elección y puede anular leyes y decretos.
Su respaldo a las protestas que estallaron contra los resultados de los cuestionados comicios de 2009 fue la razón.
Además de reducir las tensiones con Occidente y lograr la reinserción de Irán en el escenario internacional, el presidente electo ha prometido a sus compatriotas que buscará implementar «reformas estructurales» que permitan al país lograr un desarrollo más justo y balanceado.
Asimismo, se ha mostrado favorable a reducir el control que el gobierno ejercer sobre internet y a flexibilizar la postura sobre el hijab (velo islámico).
«No pudimos guiarlas (a las mujeres) a pesar de gastar mucho para formarlas en centros religiosos y creemos que podemos obligarlas con estos métodos (la represión a través de la policía de la moral)», inquirió.

