París. Las Fuerzas Armadas de Francia desplegarán 1,500 militares para apoyar las labores de combate y respuesta ante los incendios forestales que afectan el suroeste del país, especialmente la región de Burdeos, informó este sábado el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
La institución calificó la operación como un despliegue a gran escala sin precedentes, destinado a reforzar los recursos de gestión de crisis que ya se encuentran activos. La cantidad de efectivos y medios movilizados será adaptada de manera continua según evolucione la situación.
La decisión fue abordada durante una reunión de crisis celebrada este sábado 25 de julio en el cuartel general de las Fuerzas Armadas, con la participación de la ministra de las Fuerzas Armadas y Asuntos de Veteranos, Catherine Vautrin, y la ministra delegada Alice Rufo.
Las unidades militares apoyarán a las fuerzas de seguridad interna en la protección de personas y bienes, así como en la evacuación de residentes ubicados en zonas amenazadas por las llamas. También contribuirán a vigilar las viviendas que queden desocupadas durante los traslados.
El despliegue incluye expertos y recursos dirigidos a garantizar la seguridad de instalaciones industriales, en coordinación permanente con los servicios gubernamentales.
Apoyo médico, transporte y alojamiento
El servicio de salud militar movilizó 11 equipos médicos para ofrecer asistencia directa a la población y respaldar las operaciones de emergencia.
Las Fuerzas Armadas también facilitarán alojamiento, catres, comidas y distribución de agua a través de las autoridades prefecturales. Para el traslado de personas y personal de respuesta fueron puestos a disposición 23 autobuses.
Asimismo, siete helicópteros brindarán apoyo logístico, mientras una unidad de motocicletas facilitará el desplazamiento de los recursos involucrados en las operaciones.
Equipos para frenar las llamas
Para ayudar a los bomberos, fueron desplegados seis subgrupos de ingenieros equipados con excavadoras y otra maquinaria pesada. Estos equipos trabajarán en el despeje de caminos forestales y en la creación de barreras para limitar la propagación del fuego.
La Fuerza Aérea movilizó, además, nueve vehículos de extinción de incendios junto con su personal para intervenir directamente contra las llamas.
Entre las capacidades especiales empleadas se encuentra el dron Reaper, que realizará misiones de vigilancia, así como un avión A330 MRTT equipado para evacuaciones médicas y un helicóptero NH-90 con capacidad para operaciones de búsqueda y rescate.
Un avión de transporte A400M, equipado con un sistema de extinción de incendios, también será desplegado en la base aérea de Istres. La aeronave podrá lanzar hasta 20 toneladas de retardante para contener el avance de los incendios y complementar las operaciones desarrolladas por los medios aéreos de la seguridad civil.

