Santiago. Familiares de José Vladimir Valerio Estévez, propietario de la peluquería «Valerio Barber shop», y de Elvis Antonio Jiménez Rodríguez, quienes murieron este miércoles en un tiroteo en una plaza de la avenida Olímpica de Santiago, solicitaron a las autoridades que aclaren los hechos y limpien los nombres de sus parientes.
Aseguran que las víctimas no tenían vínculos con las otras tres personas que fallecieron en el incidente y cuestionan la versión oficial de un intercambio de disparos.
Rafael Valerio Estévez, familiar de José Vladimir, calificó el suceso como una «ejecución planificada» y no un enfrentamiento.
Acusó a la policía de actuar de forma irregular al irrumpir en un edificio con múltiples negocios y familias.
«Ellos sabían quiénes eran los delincuentes. ¿Por qué no reforzaron con otra unidad y rodearon el lugar? No, porque el objetivo fue mandarlos a matar a todos los que estuvieran ahí», expresó.
Críticas a la acción policial
El familiar afirmó que José Vladimir, el peluquero, no estaba armado e intentó identificarse como barbero antes de ser abatido. «Cuando levantó la mano dijo: ‘Yo soy barbero, no me maten’, y de inmediato le emprendieron a tiros. Al prestamista que estaba a su lado también lo mataron. Eso no fue un enfrentamiento, fue una ejecución», declaró.
José Vladimil Valerio Estévez, de acuerdo a sus familiares, no estaba vinculado a ningún delito y era barbero.
Asimismo, Valerio Estévez acusó a los agentes de manipular la escena, colocar armas de manera «inverosímil» y llevarse los videos de seguridad (DVR) del edificio.
Sobre esto último, añadió con ironía: «Le agradecemos a la Policía que se llevara los DVR, porque eso es autoincriminación. Ya el Ministerio Público tiene potestad para investigar».
También reprochó las declaraciones del vocero de la policía, a quien acusó de vincular a su pariente con hechos delictivos de forma «a la ligera» y sin esperar el resultado de una investigación.
A pesar de sus denuncias, el familiar confía en que el Ministerio Público esclarecerá lo ocurrido y habrá consecuencias.
«Esto no se va a quedar así. Sabemos que hay policías serios, pero también hay un grupito que se ha dedicado a matar y a fabricar expedientes. Esos tiempos pasaron», afirmó.
Una viuda exige justicia
Eslayne Agramonte, esposa de Elvis Antonio Jiménez Rodríguez, el cliente que falleció, exigió a las autoridades que digan la verdad y defiendan la inocencia de su esposo y de los demás jóvenes involucrados.
Con visible indignación y entre lágrimas, la viuda cuestionó que se les señale como delincuentes.
«Nosotros, los familiares, queremos que el vocero diga la verdad. ¿Dónde están las fichas de Julio Víctor Gómez y de los demás, si nunca han tenido problemas con un Dicrim?», expresó Agramonte, y añadió que su esposo y sus amigos solo fueron a la peluquería «a pelarse, como siempre lo hacían».
La viuda denunció que se trató de una «masacre» y que se están inventando pruebas para justificar las muertes.
«Que no pongan armas de fuego para justificar la muerte de inocentes. La Policía mata a cualquiera y le coloca un arma para decir que hubo un intercambio. ¿Dónde está el policía herido que dicen que hubo?», cuestionó.
Agramonte concluyó pidiendo justicia y que se limpie el nombre de las víctimas. «La Policía está para proteger, no para matar y después inventar historias. Queremos que se diga la verdad y se limpie el nombre de nuestros familiares», afirmó.
Los familiares se manifestaron mientras retiraban los cuerpos de las víctimas del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) de Santiago.

