Daniel Noboa y Luisa González se enfrentarán en segunda vuelta el 13 de abril por presidencia de Ecuador

Por: Redacción Mirador Central

Ecuador. Daniel Noboa y Luisa González volverán a disputarse la presidencia de Ecuador en un balotaje. El 13 de abril se reeditará el enfrentamiento de 2023 después del empate técnico que reflejaron los resultados de la primera vuelta de este domingo.

De acuerdo con el 91% de las actas escrutadas, el presidente Noboa suma el 44,3% de los votos por el 43,8% de Luisa González.

Para evitar la segunda vuelta era necesario que un candidato lograra más del 50% de los votos o diez puntos de ventaja sobre su rival más cercano.

Ambos ya se enfrentaron en las elecciones de 2023, hace casi 15 meses, y entonces ganó Noboa para terminar el mandato de su predecesor, Guillermo Lasso, y convertirse en el presidente más joven de la historia del país.

En sus primeras declaraciones tras conocerse los resultados de la primera ronda, Noboa publicó un mensaje en X celebrando el ajustado triunfo que logró el domingo y destacó lo que dijo era «lo que no se veía en años: ganamos contra todos los partidos del Viejo Ecuador».

«Gracias por la esperanza y el coraje de volver a creer que este país puede ser diferente. Ahora, a seguir luchando», declaró el mandatario.

Por su parte González, protegida del expresidente Rafael Correa (2007-2017) y líder del izquierdista Movimiento Revolución Ciudadana (RC), habló este domingo de «empate técnico» y celebró lo que calificó como una «gran victoria».

La opositora enseguida llamó a la unidad de las izquierdas de cara a la segunda vuelta, y en concreto tendió la mano Leonidas Iza, tercer candidato más votado con poco más de un 5% que, sin embargo, puede ser clave para ver quién gana la presidencia.

«Nos enfrentamos a un candidato presidente que usó el poder del Estado para hacer campaña», dijo González sobre su rival en la segunda vuelta.

En 2023 Noboa derrotó a González por un ajustado 51,8% por 48,1%, una carrera cerrada como la que se espera en abril.

La gestión de Noboa

Noboa ascendió de forma meteórica a la cima del poder de su país cuando el entonces presidente, Guillermo Lasso, recurrió a un mecanismo constitucional para disolver el Parlamento, que amenazaba con iniciarle un juicio político por presunta malversación de fondos, y llamó a elecciones anticipadas.

Con 35 años en ese momento y tras un desempeño efectivo en los debates electorales, Noboa pasó de ser un asambleísta poco conocido al presidente electo más joven de la historia de Ecuador, para finalizar el período que correspondía a Lasso.

Con estudios terciarios en Estados Unidos que incluyen una maestría en gobernanza y comunicación política, Noboa es la tercera generación de una familia de empresarios acaudalados de Guayaquil que amasó fortunas exportando bananas, y logró en su primer intento lo que su padre Álvaro buscó sin éxito en cinco postulaciones a la presidencia.

Luisa González

La candidata de 47 años, tiene posgrados en alta gerencia y economía internacional y desarrollo. Además, ocupó varios cargos públicos en el pasado, incluida la jefatura del gabinete de Correa, y ahora promete «revivir Ecuador».

Si bien el énfasis de su campaña es económico, también propone cambios en otras áreas como reestablecer los ministerios Coordinador de Seguridad y de Justicia y Derechos Humanos, o incorporar tecnología avanzada para perseguir delitos.

Una diferencia respecto al balotaje pasado es que la oposición ahora puede responsabilizar a Noboa por algunos de los problemas del país, señala la analista política Caroline Ávila.

A su juicio, a la lista de dificultades podrían sumarse las deportaciones masivas de inmigrantes que promete el presidente estadounidense, Donald Trump, a cuya investidura asistió Noboa en enero tras sostener que «el futuro luce prometedor para el continente» con su vuelta a la Casa Blanca.

A Ecuador ingresan unos US$4.000 millones por año de remesas de sus ciudadanos que viven en EE.UU., y una disminución de esos envíos se sentiría en muchas familias.

El mandatario se presenta como garantía de renovación política y espera absorber en el balotaje el apoyo de los votantes opuestos a Correa que apoyaron otras opciones en la primera vuelta. (BBC News Mundo)