Autoridades de Marruecos buscan supervivientes de terremoto; víctimas rondan la tres mil

Por: Redacción Mirador Central

Las operaciones de rescate continúan en Marruecos. Casi cinco días después del terrible terremoto que golpeó el 8 de septiembre la región del Alto Atlas, al suroeste de la turística ciudad de Marrakech, el último balance de las autoridades marroquíes reporta al menos 2.901 muertos y 5.530 heridos.

Bomberos y soldados de la Guardia Real marroquí siguen buscando entre los escombros en los pueblos más afectados. En esta carrera a contrarreloj, las esperanzas de encontrar a supervivientes disminuyen cada minuto. Para acelerar las operaciones, las autoridades marroquíes aceptaron únicamente la ayuda específica de equipos de refuerzo de España, Reino Unido, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

En el caso de los soldados marroquíes, estos intentan desbloquear las vías que llevan a los municipios más remotos y montañosos que aún aguardan un rescate. Las autoridades marroquíes también abrieron hospitales de campo para atender a los heridos.

Por su parte, la Cruz Roja hizo un llamado para recoger fondos por un valor de unos 100 millones de euros para apoyar las operaciones de socorro, además de liberar un millón de francos suizos de su Fondo de Emergencia. La Cruz Roja alemana también anunció este martes que enviará ayuda humanitaria a las zonas más afectadas.

«Estamos trabajando en muchos lugares a los que los vehículos no pueden llegar», explicó el capitán Fahas Abdullah al-Dosanri, del cuerpo de bomberos qatarí. Otros equipos de rescate distribuyeron asimismo carpas, mantas y colchones a los habitantes que perdieron sus hogares y que no tienen dónde cobijarse.

Mientras se forman estos campamentos, algunos temen la llegada de la lluvia. Es el caso de Afrah Fouzia, del municipio de Tikhte, quien expresó a ‘AFP’ que «las autoridades no nos dicen nada. Pronto empezará a llover y a hacer más frío, y aquí hay muchos niños».

Aunque otros ciudadanos se han refugiado en casas de familiares y amigos, y las autoridades han instalado un centro de acogida en Marrakech para atender a los desplazados, los esfuerzos se antojan insuficientes y muchas personas siguen durmiendo en las calles.

Solidaridad ciudadana

La lentitud del despliegue de los rescatistas nacionales y extranjeros ha generado críticas entre la población. En pueblos como Amizmiz, Tnirte o Inhegede, los habitantes han esperado hasta cuatro días la llegada de los primeros bomberos y soldados.

Por ello, voluntarios de las zonas afectadas se han organizado para brindar ayuda a las víctimas. En la ciudad de Adassil, personas afectadas por la catástrofe se reunieron en un punto improvisado de distribución de ayuda, en el que trabajaban unos veinte voluntarios de la ciudad de Iznit, a unos 400 kilómetros de distancia.

«Hicimos un llamamiento en Facebook y en menos de media hora empezó a llegar una avalancha de donaciones», detalló a ‘AFP’ Mariam El Bakrem, una marroquí de 38 años que asegura haber fletado unos cuarenta camiones llenos de alimentos y ropa para las regiones afectadas.

El terremoto de magnitud 7 en la escala de Richter fue el más potente jamás vivido en la historia del país. También el más mortífero en el reino desde el que destruyó Agadir, en la costa oeste, el 29 de febrero de 1960. Entonces murieron entre 12.000 y 15.000 personas, un tercio de la población de la ciudad. (France)