La empresa de movilidad Alstom anunció hoy que el primer tren de hidrógeno del mundo, el Coradia iLint, alcanzó otro hito histórico en Bremervörde, Baja Sajonia, Alemania, al utilizarse en la ruta de tren de estreno mundial cien por ciento hidrógeno, en operación de pasajeros.
Asegura que este tren regional solo emite vapor y agua condensada mientras opera con un bajo nivel de ruido. Los 14 vehículos propulsados por pilas de combustible pertenecen a Landesnahverkehrsgesellschaft Niedersachsen (LNVG).
LNVG ya había comenzado a buscar alternativas a los trenes diésel en 2012 y, por lo tanto, impulsó el desarrollo de los trenes en Alemania. Otros socios del proyecto para este debut mundial son la empresa de transporte y ferrocarriles Elbe-Weser (evb) y la empresa de gas e ingeniería Linde.
“La movilidad libre de emisiones es uno de los objetivos más importantes para garantizar un futuro sostenible y Alstom tiene la clara ambición de convertirse en el líder mundial en sistemas de propulsión alternativos para ferrocarril. El primer tren de hidrógeno del mundo, el Coradia iLint, demuestra nuestra clara apuesta por la movilidad ecológica combinada con tecnología de última generación. Estamos muy orgullosos de llevar esta tecnología a la operación en serie como parte de un estreno mundial, junto con nuestros grandes socios”, dice Henri Poupart-Lafarge, director ejecutivo y presidente de la junta directiva de Alstom.
En la ruta entre Cuxhaven, Bremerhaven, Bremervörde y Buxtehude, evb operará 14 trenes regionales Alstom impulsados por hidrógeno en nombre de LNVG, reemplazando gradualmente a 15 trenes diésel. Se repostarán diariamente y las 24 horas en la estación de servicio de hidrógeno de Linde. Gracias a una autonomía de 1.000 kilómetros, las unidades múltiples de Alstom del modelo Coradia iLint, que funcionan sin emisiones, pueden funcionar todo el día con un solo depósito de hidrógeno en la red evb. En septiembre de 2018, se llevó a cabo con éxito una prueba de casi dos años con dos trenes de preserie.
A pesar de los numerosos proyectos de electrificación en varios países, una parte importante de la red ferroviaria de Europa permanecerá sin electricidad a largo plazo. En muchos países, el número de trenes diésel en circulación sigue siendo elevado, con más de 4.000 coches en Alemania, por ejemplo.

