CNM confirma a cinco jueces de la Suprema Corte de Justicia para un nuevo período de siete años

Por: Redacción Mirador Central

Santo Domingo. El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) concluyó en la noche de este martes el proceso de evaluación de desempeño de los jueces y la jueza de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).

Luego de las deliberaciones correspondientes, el Consejo Nacional de la Magistratura confirmó para un período de siete años a los magistrados Justiniano Montero Montero, Fran Euclides Soto Sánchez, Anselmo Alejandro Bello Ferreras, Samuel Amaury Arias Arzeno y Rafael Vásquez Goico.

Con esta decisión del Consejo Nacional de la Magistratura se agregan dos vacantes adicionales a las ya existentes, con lo cual el número total de vacantes a cubrir en la Suprema Corte de Justicia asciende a seis. El proceso de recepción de propuestas e inscripciones de candidaturas para ocupar dichas posiciones continúa abierto.

Se invita a las personas interesadas a presentar propuestas de candidaturas y postulaciones en la Secretaría del CNM, ubicada en el edificio de la Suprema Corte de Justicia, dentro de los plazos establecidos, es decir hasta el día 10 de septiembre en curso para presentación de candidaturas y hasta el 15, también de este mes, para la inscripción de postulaciones.

Justiniano Montero Montero

Doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con estudios de posgrado que incluyen una maestría en Sociedad Democrática, Estado y Derecho por la Universidad del País Vasco y una maestría en Derecho Administrativo y Gestión Municipal por la Universidad de Castilla-La Mancha. Es juez de la Suprema Corte de Justicia desde abril de 2019 y actualmente preside la Primera Sala (Civil y Comercial).

Fran Euclides Soto Sánchez

Doctor en Derecho egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Integra la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, especializada en materia penal, luego de haberse desempeñado como fiscal de carrera desde el año 2009.

En el ámbito de la gestión institucional, desde 2022 preside la Comisión Ejecutiva de Tecnología del Poder Judicial y se desempeña como juez líder del Programa de Optimización del Proceso Penal, iniciativa orientada al fortalecimiento de la gestión y eficiencia de esa jurisdicción.

Samuel Amaury Arias Arzeno

Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), con un máster internacional en Resolución de Conflictos por la Universidad Oberta de Catalunya. Juez de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia desde 2019, cuenta con más de dos décadas como docente universitario y fue director de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

En materia de acceso a la justicia y resolución alternativa de conflictos, se destaca por haber propuesto el Reglamento General sobre Mecanismos No Adversariales de Resolución de Conflictos y la Guía para la Derivación de Casos Judiciales.

Anselmo Alejandro Bello Ferreras

Doctor en Derecho egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), cuenta con una trayectoria de más de dos décadas en la carrera judicial, iniciada en julio de 2000 como juez de paz.

Al momento de su designación en la Suprema Corte de Justicia, en abril de 2019, se desempeñaba como juez presidente de la Primera Sala del Tribunal Superior de Tierras, Departamento Central.

Rafael Vásquez Goico

Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Eugenio María de Hostos, docente de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y autor de varias obras jurídicas. Juez de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia (Tierras, Laboral, Contencioso Tributario y Contencioso Administrativo), entre sus responsabilidades ha estado la de coordinar el Plan de Descongestión de la jurisdicción contencioso-administrativa y tributaria.

Fue presidente de la comisión encargada de la modificación del Reglamento Disciplinario de los Jueces y participó en la elaboración de los reglamentos sobre la suspensión de ejecución de sentencias recurridas en casación y los recursos de apelación disciplinarios contra abogados y notarios públicos, así como en propuestas de modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial y de la ley de casación.