Haití. La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití informó que al menos 1,642 personas murieron y otras 745 resultaron heridas en Haití durante el primer trimestre de 2026, en medio de un contexto marcado por la expansión de la violencia armada y las violaciones a los derechos humanos.
El representante especial del secretario general de la ONU en Haití y jefe de la BINUH, Carlos Ruiz Massieu, afirmó que, aunque se han registrado mejoras en la seguridad en algunas zonas del centro de Puerto Príncipe, la inseguridad continúa siendo una realidad cotidiana para gran parte de la población y sigue extendiéndose hacia otras regiones, especialmente Artibonite y el centro del país.
El informe señala que las operaciones realizadas por las fuerzas de seguridad han logrado limitar la expansión territorial de las pandillas en sectores del centro de la capital y reducir algunas de sus actividades delictivas. No obstante, las bandas continuaron perpetrando asesinatos selectivos, secuestros, extorsiones y destrucción de propiedades en las áreas bajo su control.
Muerto por volar una cometa
Entre los hechos documentados, la BINUH destacó la ejecución de un niño de 13 años que presuntamente trabajaba como vigía para pandillas y que fue asesinado en marzo por volar una cometa.
En las afueras de la capital y en la región de Artibonite, las pandillas también llevaron a cabo ataques violentos contra la población. Entre el 29 y el 31 de marzo, grupos armados lanzaron ataques coordinados contra 16 localidades de la región de Bajo Artibonite, donde operaban grupos de autodefensa.
De acuerdo con el reporte, al menos 83 personas murieron y otras 38 resultaron heridas durante esos ataques. Algunas víctimas fueron sacadas de sus viviendas en horas de la noche y asesinadas a tiros frente a sus casas.
La BINUH indicó que las pandillas fueron responsables del 27 % de las muertes y lesiones registradas durante el trimestre. Además, atribuyó a estos grupos hechos de violencia sexual, incluidas violaciones grupales y explotación sexual, contra más de 292 víctimas, principalmente mujeres y niñas de entre 12 y 17 años.
Violencia sexual
El organismo sostuvo que la violencia sexual continúa siendo utilizada por las pandillas como mecanismo de castigo contra las poblaciones bajo su control y comparó esta práctica con la trata de menores.
El informe también atribuye un 4 % de los asesinatos y lesiones a grupos de autodefensa que atacan a miembros de pandillas y a personas sospechosas de colaborar con ellas.
Asimismo, señaló que más del 69 % de las víctimas fallecieron o resultaron heridas durante operaciones de fuerzas de seguridad contra bandas criminales, algunas de ellas apoyadas por una empresa militar privada que utilizaba drones.
Según el documento, entre las víctimas de ataques con drones hubo 69 civiles, incluidos cinco niños. También reportó que dos niñas de siete y nueve años resultaron gravemente heridas después de que un dron cayera en el patio de su vivienda en el sector de Martissant durante marzo.
La BINUH documentó además denuncias de ejecuciones sumarias o intentos de ejecución sumaria atribuidos a miembros de la Policía Nacional de Haití. Estos hechos dejaron 33 muertos y siete heridos, y actualmente son objeto de investigaciones abiertas por la Inspectoría General de la institución policial.
Avances
En el ámbito judicial, el informe destaca avances en la instalación de dos unidades especializadas para combatir delitos masivos y financieros. En marzo, el Consejo Superior de la Judicatura designó 14 jueces para estas unidades, sumándose a los 10 fiscales adjuntos nombrados en enero.
También se registraron avances en la investigación sobre la masacre del muelle Jérémie, ocurrida en diciembre de 2024 y en la que al menos 207 personas fueron asesinadas por pandillas. En marzo de 2026 se emitieron órdenes de arresto contra diez personas vinculadas al caso.
Ante la gravedad de la situación, la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití reiteró la necesidad de acelerar la puesta en funcionamiento de las unidades judiciales especializadas, garantizar que las operaciones de seguridad respeten los derechos humanos y reforzar los mecanismos de control dentro de la Policía Nacional de Haití.
El organismo también pidió implementar programas de prevención y rehabilitación para menores involucrados en pandillas, así como reforzar las medidas internacionales para prevenir el tráfico de armas hacia Haití.

