Conversaciones entre EE.UU. e Irán terminan sin acuerdo, dejando incertidumbre sobre el alto el fuego

Por: Redacción Mirador Central

Estados Unidos e Irán no llegaron a un acuerdo al término de las históricas conversaciones en Pakistán, pero el hecho de que ambas partes entablaran conversaciones directas y cara a cara tras horas en las que la parte pakistaní se movía de un lado a otro supuso un cierto avance en las negociaciones.

Estados Unidos e Irán no lograron llegar a un acuerdo tras 21 horas de conversaciones en Islamabad, dejando en la incertidumbre el frágil alto el fuego de dos semanas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una publicación en Truth Social que Irán había prometido abrir el estrecho de Ormuz, pero que finalmente no lo hizo de forma deliberada, lo que, según señaló, provocó ansiedad y trastornos a nivel global.

Añadió que existen informaciones sobre la colocación de minas en la zona, a pesar de que, según su versión, gran parte de la capacidad naval iraní habría sido destruida, y cuestionó que las navieras estuvieran dispuestas a asumir ese riesgo.

En este contexto, sostuvo que la situación ha causado un grave daño a la reputación de Irán y urgió a sus autoridades a iniciar cuanto antes la reapertura de esta vía marítima internacional, acusándolas de vulnerar la legalidad internacional.

Ambiciones nucleares

Trump también indicó que había sido informado por el vicepresidente JD Vance, así como por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, sobre una reunión celebrada en Islamabad bajo el liderazgo del jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y el primer ministro Shehbaz Sharif. Según relató, ambos dirigentes le trasladaron su agradecimiento por haber contribuido a evitar una guerra con India que, en su opinión, habría tenido consecuencias catastróficas.

Asimismo, el mandatario explicó que las conversaciones con Irán se prolongaron durante cerca de 20 horas y, aunque apuntó que se lograron avances en algunos aspectos, subrayó que el punto clave sigue siendo la negativa de Teherán a abandonar sus ambiciones nucleares.

En este sentido, insistió en que, pese a los posibles beneficios de los acuerdos alcanzados frente a una escalada militar, considera inaceptable que un país al que calificó de inestable disponga de energía nuclear con fines potencialmente armamentísticos. Finalmente, reiteró su postura histórica de que Irán no llegará a poseer armas nucleares.

Conversaciones de «sustantivas»

Tras el fin de las históricas conversaciones, el vicepresidente estadounidense JD Vance, que encabezó la delegación estadounidense, calificó las conversaciones de «sustantivas», pero dijo que Irán «había decidido no aceptar nuestros términos», lo que es «una mala noticia para Irán mucho más que para Estados Unidos.» Añadió que estaba en constante comunicación con el presidente estadounidense, Donald Trump.

El vicepresidente estadounidense dijo que al final no vieron «un compromiso afirmativo» de Irán «de que no buscarán un arma nuclear», y «ese es el objetivo central del presidente de Estados Unidos; eso es lo que hemos tratado de lograr a través de estas negociaciones.»

«Estábamos negociando de buena fe», dijo Vance, hablando en un podio con los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner a su lado. «Y nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un método de entendimiento que es nuestra última y mejor oferta. Veremos si los iraníes la aceptan».

Sus comentarios no indicaron qué ocurrirá tras el alto el fuego de 14 días acordado inicialmente por EE.UU., Irán e Israel, pero los mediadores pakistaníes pidieron a EE.UU. e Irán que mantengan el alto el fuego.

Compensación por los ataques

La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, declaró a la televisión estatal iraní que había presentado «líneas rojas» en las reuniones mantenidas con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, entre las que figuraban la compensación por los daños causados por los ataques estadounidense-israelíes y la liberación de los activos congelados de Irán.

La agencia estatal de noticias iraní afirmó que las conversaciones tripartitas comenzaron después de que se cumplieran las condiciones previas iraníes, entre ellas una reducción de los ataques israelíes sobre el sur de Líbano.

En una de las primeras reacciones de Irán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, declaró que las conversaciones fracasaron por una «brecha entre nuestras opiniones sobre dos o tres cuestiones importantes».

Declaró a la televisión estatal iraní que el estrecho de Ormuz estaba entre los temas tratados por los negociadores, pero no mencionó las armas nucleares.

Al término de las conversaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, declaró: «Es imperativo que las partes sigan manteniendo su compromiso de alto el fuego», y añadió que su país intentará facilitar un nuevo diálogo entre Irán y Estados Unidos en los próximos días. (Euronews)

«Seis líneas rojas» de EE.UU.

El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, presentó una «oferta final» a Irán durante las negociaciones llevadas a cabo el sábado en Islamabad (Pakistán), en la que expuso las «seis líneas rojas» del país norteamericano.

Según funcionarios estadounidenses citados por Fox News, las exigencias incluían el cese total del enriquecimiento de uranio, el desmantelamiento de todas las principales instalaciones nucleares y la recuperación del uranio altamente enriquecido.

Asimismo, el país persa debía aceptar un marco regional más amplio de paz y distensión que incluyera a los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio, así como el cese de la financiación de grupos ‘proxy’, entre ellos Hamás, Hezbolá y los hutíes.

Por otra parte, la sexta exigencia consistía en abrir completamente el estratégico estrecho de Ormuz, sin cobrar peaje alguno por el paso.